El objetivo principal de este proyecto fue transmitir una sensación de frescura, energía e impacto visual a través de una composición dinámica y moderna. Para ello, se trabajó una paleta en tonos verdes y azules relacionados con el sabor Green Apple, acompañada de elementos como salpicaduras de agua y frutas para reforzar la sensación refrescante del producto.

La propuesta incluye adaptaciones para formatos de gran impacto visual, como pantallas publicitarias urbanas y vallas exteriores, buscando captar rápidamente la atención del público en espacios abiertos y de alto tráfico. Además, se cuidó la composición fotográfica, la integración del producto y el manejo de iluminación para generar una pieza atractiva, limpia y profesional.